Doctrina: Es la revelación de Dios de una verdad tal como se encuentra en las escrituras sagradas.

Dogma: Es la declaración del hombre con respecto de esa verdad, expresada en un credo.

El conocimiento doctrinal protege del error: Mateo: 22:29; Galatas: 1: 6-9; 2. Timoteo: 4: 2-4.

Se dice con frecuencia que las estrellas aparecieron antes que la ciencia de la astronomía, que las flores existieron con anterioridad a la botánica, que la vida existió antes que la biología, y que Dios antes que la teología.

Ello es indudable. Mas el hombre, debido a su ignorancia concibió ideas supersticiosas con respecto a las estrellas, y el resultado fue la falsa ciencia astrología. El hombre se forjo ideas falsas con respecto a las plantas, atribuyendo les virtudes que no poseían, y el resultado fue la hechicería. El hombre por su ceguera se formo ideas erróneas de Dios, y el resultado fue el paganismo con su secuela de supersticiones y corrupción.

Empero vino la astronomía sustentando principios correctos con referencia a los cuerpos celestes, poniendo al descubierto los errores de la astrología; apareció la botánica con informaciones correctas relativas a las plantas, sacando a la luz los errores de la hechicería.

De igual manera las doctrinas de la Biblia ponen al descubierto las ideas falsas con respecto a Dios y sus caminos.

“Que nadie piense que un error doctrinario es un mal practico insignificante”, declaro en cierta oportunidad el famoso Teólogo D. C. Hodge. Y añadió:

“Ningún camino a la perdición ha sido mas transitado que el de la doctrina falsa. EL ERROR ES CORAZA SOBRE LA CONCIENCIA, Y VENDA SOBRE LOS OJOS”.