Versículos 16–18

  1. Caín se sometió mansamente a la parte de la sentencia por la que el rostro de Dios le quedaba oculto; pues (v. 16) salió de delante de Jehová, esto es, voluntariamente renunció a buscar el rostro de Dios y a la religión, y se sintió satisfecho de verse privado de sus privilegios, con tal de no estar bajo sus preceptos. Salió pues, Caín, de la presencia de Dios, y en ningún otro lugar encontramos que volviese de nuevo a ella para su bien.
  2. Se esforzó en contrarrestar la parte de la sentencia por la cual había sido hecho errante y fugitivo; porque:
  3. Escogió una tierra donde habitar, al oriente del Edén, a cierta distancia del lugar en que sus padres habían residido. Pero su intención de fijar residencia resultó vana, pues la tierra en que habitó resultó para él ser tierra de Nod (que significa: de sacudir o temblar), quizá por la continua inquietud y angustia de su propio espíritu. Nótese que los que se apartan de Dios no pueden encontrar reposo en ninguna parte.
  4. Edificó una ciudad, un pequeno villorrio, para residencia fija de su familia (v. 17), sabedor personalmente de lo que significaba errar sin techo que cobije. (A) Algunos ven en este empeño un desafío a la sentencia divina. Dios le dijo que sería errante y extranjero en todas partes. Si se hubiese arrepentido y humillado esta maldición podía haber sido transformada en bendición. (B) Véase qué escogió Caín, después de abandonar a Dios. Trató de establecerse en este mundo, como lugar de su perpetuo descanso. (C) Véase asimismo qué método empleó para defenderse de los terrores de que se veía constantemente perseguido. Acometió la empresa de edificar esa ciudad, para apartar sus pensamientos de la consideracion de su miseria, y para ahogar los gritos de una conciencia culpable con el ruido de las hachas y de los martillos. De manera semejante, hay muchos que eluden sus remordimientos lanzándose al apresurado tráfago de los negocios mundanos. (D) Véase finalmente que, a menudo, la gente mala toma la delantera a los hijos de Dios y les aventaja en prosperidad exterior. Caín y su maldita parenteta habitaron en una ciudad mientras Adán y sus otros descendientes vivían en tiendas de cámpaña.
  5. También levantó una familia. Aquí tenemos un breve relato de su posteridad, al menos los primogénitos de su familia, durante el curso de siete generaciones.

Henry, Matthew ; Lacueva, Francisco: Comentario Bı́blico De Matthew Henry. 08224 TERRASSA (Barcelona) : Editorial CLIE, 1999, S. 26