PRINCIPIOS DEL EVANGELISMO
““Id por todo el mundo y predicar el evangelio a toda criatura””
Marcos 16:15
INTRODUCCIÓN
– EL GRAN MANDAMIENTO Y LA GRAN COMISIÓN.
A. AMAR A DIOS – PASIÓN POR DIOS. (Mt.22:37-40).
1. Amar a Dios sobre todas las cosas, amándole con todo el corazón, con toda el alma y con toda la mente, en otro pasaje añade, con todas tus fuerzas. En esto se resume toda la Ley y todos los profetas
2. Es de gran importancia vivir con una profunda pasión por Dios. La pasión por su presencia y el tener comunión intima con Dios es algo precioso, esto nos hará vivir en santidad porque estaremos enamorados de él y por ello evitaremos contristarle. Allí junto a él, es donde conoceremos su corazón, allí vendrá su dirección, la visión y la unción que transformará nuestra vida.
3. Ministra a Dios con todo tu corazón. Cuando una persona ministra a Dios de forma ilimitada, él le usará con la misma medida.
B. AMAR A TU PRÓJIMO – PASIÓN POR LAS ALMAS.
1. Cuando estamos cerca de Dios, él deposita en nuestro corazón la mayor de sus cargas: “Las almas”. Amaremos a nuestro prójimo como a nosotros mismos. Este amor nos inquietará para actuar ante el dolor y el sufrimiento al cual están sometidas las personas que viven alejadas de Cristo, y este profundo amor por los perdidos nos trasladará más allá de nuestras posibilidades proveyendo salvación, sanidad y liberación por medio del poder de Dios.
2. Jesús no vino para abrogar la ley sino que vino para cumplirla (Mt.5:17). Él amaba a Dios con todo su corazón y a su prójimo como a sí mismo. Muchos fueron los ejemplos de esto, pero quizás uno de los más significativos y que hablaremos más de esto, es cuando vio a la multitud, en este pasaje podemos ver la pasión y compasión que él tenía por las almas. (Mr.6:34). Por esta razón decimos que: “La clave del evangelismo está en tener compasión por las almas”. Nunca esta compasión nos permitirá estar sentados e inmóviles.
Leonard Ravenhill dijo una vez: “¿Podría un marinero estar sentado perezosamente oyendo el grito de angustia de quien se ahoga?; ¿Podría un doctor arrellanarse en su confortable sillón y dejar morir a sus pacientes?; ¿Podría un bombero ver a la gente quemarse sin prestar ayuda?; ¿Podría un cristiano estar sentado e inmóvil teniendo a su alrededor a un mundo condenado?”i.
C. LA GRAN COMISIÓN. (Mt.28:19-20)
1. La tarea evangelística es tan importante que Cristo en realidad nos dio cinco grandes comisiones, cuatro en cada uno de los evangelios y una en el libro de los Hechos (Mt.28:19-20; Mr.16:15-18; Lc.24:47-49; Jn.20:21; Hch.1:8). Jesús nos impulsa a llevar el mensaje de salvación.
2. La gran comisión es algo más que nuestra responsabilidad, es un gran privilegio. No hay otro mensaje más importante en todo el mundo y se le ha dado a la iglesia, es decir a nosotros para que lo llevemos con autoridad y poder.
“EL GRAN MANDAMIENTO NOS DA LA MOTIVACIÓN CORRECTA
PARA PONER EN PRACTICA LA GRAN COMISIÓN”
I. ¿QUÉ ES EL EVANGELISMO?
A. SIGNIFICADO DE LA PALABRA.
1. “Etimológicamente. La palabra evangelismo proviene de la palabra griega evaggelidzo cuyo significado es: “traigo buenas noticias”. Básicamente, pues evangelismo es dar a la gente buenas nuevas del evangelio”.ii
2. Bíblicamente. La palabra “evangelio” aparece 111 veces en 106 versículos y solo la vemos en el Nuevo Testamento. Por otro lado desde Mateo hasta el libro de los Hechos aparece 46 veces y en 42 ocasiones siempre va precedida de verbos como: anunciar, predicar y creer. Nosotros hemos de anunciar y predicar el evangelio para que otros puedan creer en él.
B. SIGNIFICADO ILUSTRATIVO.
1. Evangelizar es traer el Reino de la luz a un mundo de tinieblas, llevando un mensaje de Salvación a todos aquellos que están condenados.
(a). Jesús, como la Luz del mundo. Jesús dijo que él era: “La luz del mundo” (Jn.8:12; 12:46). Como luz él resplandeció y las tinieblas no prevalecieron (triunfaron), (Jn.1:5).
(b). Jesús como libertador de las tinieblas. Él nos ha librado de la potestad de las tinieblas (Col.1:13) y esto lo hizo con un propósito, para que anunciemos las virtudes de Aquel que nos llamó de las tinieblas a su luz admirable (1.Pe.2:9).
(c). Nosotros, como la luz del mundo. Jesús dijo: “vosotros sois la luz del mundo”. Hemos de cumplir la misma función que él llevó a cabo, la evangelización, que es traer la luz en medio de las tinieblas, sabiendo que las tinieblas no prevalecerán contra la iglesia porque estamos edificados sobre la Roca que es Cristo. (Mt.16:18).